-¡Hola Bienvenido a McDildo’s! ¿En que lo podemos ayudar?
Quisiera un McPorno en combo, extra grande, con lubricante regular
-¿Desea extra de S&M, Bondage, Roles o lluvia dorada con su McPorno?
Uhmmmm… si agrégale extra de S&M y también extra de Cuero
-Disculpe en estos momentos no tenemos cuero, ¿Desea algo de Fisting en sustitución?
No, gracias déjalo así
-Le informo que puede escoger entre tres juguetes que tenemos disponibles esta semana: Dildo regular, but-plug o esposas de policía.
Me da las esposas por favor.
-¿Completa su orden?
Completa.
Pareciera que el sexo se ha convertido en un artículo más que se puede comprar como comida rápida, con menús pre-establecidos, listas, tamaños y estándares. Muy rápido de conseguir y todo envuelto en papel descartable, medio tibio y definitivamente muy mal preparado.
El sexo fast food, que no es fenómeno nuevo y tampoco es la primera vez que hablo al respecto se ha vuelto entre otras cosas: molesto… es como ir a una feria de comida de un centro comercial un día que se necesita comer en la calle, no importa cual local escojamos, la comida siempre te dejará esa sensación de ser vieja, recalentada o de mentira.
Pareciera que el acto sexual se hubiese simplificado a su mínima expresión posible: sudor y eyaculación, porque el intermedio es irrelevante y un previo es simplemente un absurdo.
Luego de estar por meses en páginas de perfiles, cambiar mis fotos, cambiar el texto, hablar con todos y hablar con ninguno; debo lamentablemente generalizar y decir que la gran mayoría entiende o percibe el sexo como una urgencia, una necesidad incontrolable de acostarse con alguien, rápido, por necesidad, sudar y eyacular.
El sexo fast-food es como defecar. Una necesidad fisiológica incontrolable, en pocas palabras o “encuentras un baño o te cagas encima”. Pues algo similar sucede con estos seres de sexo industrializado, son gente de todas las edades que parecieran pensar: “tirar o morir”
La era del chat es cosa del pasado, preguntar cuánto te mide, que te gusta hacer y cuántos pelos te rodean el ano es cosa del pasado, ahora, gracias a los perfiles podemos escribirlo todo por adelantado y exhibirnos como carne para ser escogidos por alguien que nos quiera comer el trozo.
Al igual que la comida rápida en general, lo que importa es que en la foto el pan “se vea” fresco, la carne jugosa y los vegetales como untados en vaselina; porque a nadie le importa si la comida realmente es buena, si alimenta o le aporta algo más a tu cuerpo.
Mi concepción del sexo es bastante “arcaica” si se quiere decir, para mí, el sexo es desnudar tu cuerpo a otra persona, dejarte ver vulnerable, con defectos, real. Es estar dispuesto a ser un terreno para ser recorrido por un ávido explorador. Así mismo sentir que otro ser humano se abre a ti de la misma forma sin pudor y dispuesto a compartir por todo el tiempo posible la intoxicación de los sentidos.
El sexo en mi caso es disfrutado con los 5 sentidos, en un momento me obnubilo de ver otro cuerpo desnudo mostrándose inicialmente con pena, como se pone sudoroso mientras siento los poros de la piel, los vellos, las curvas siempre en movimiento del otro, noto que hay un olor que no es artificial, un olor que el perfume o el jabón no borra o disimula, el mundo se aleja y se apaga mientras los sonidos de la voz, los gemidos o la respiración se hacen más fuertes y mientras pruebo, degusto y me grabo como un tatuaje el sabor de la otra persona.
Es triste admitir que hasta este momento mi dieta ha consistido más de sexo fast-food que de un sexo gastronómico, es como si nadie recordara que es posible más que sudar y eyacular, meter y sacar. Sin embargo no pierdo la oportunidad de escribir y recalcar que me preocupa y me entristece la situación e invito como siempre a la gente a que emita su opinión y quien sabe a lo mejor y consigo a alguien con los mismos gustos culinarios que yo
(Bazzinga!)





